IFRA: qué es y lo que necesitas saber
¿Qué es IFRA?
IFRA son las siglas de International Fragrance Association (Asociación Internacional de Fragancias). Es una organización comercial internacional que representa a la industria de las fragancias.
IFRA ofrece orientación y establece estándares para el uso seguro de ingredientes de fragancia en productos de consumo como perfumes, cosméticos, detergentes y otros artículos perfumados.
La organización trabaja para garantizar que las fragancias sean seguras para la salud humana y el medio ambiente.
IFRA elabora directrices sobre la seguridad de las fragancias y pone recursos a disposición de los miembros del sector para que cumplan la normativa y las buenas prácticas.
¿Qué diferencia hay entre la normativa (ley) y los estándares (del sector)?
La normativa (ley) está formada por reglas obligatorias cuyo incumplimiento conlleva sanciones legales; por ejemplo, el CLP.
Los estándares (del sector) son directrices voluntarias elaboradas por los agentes del sector para promover las buenas prácticas y la calidad en ámbitos concretos. Son útiles para demostrar la diligencia debida cuando no existe una normativa específica para el producto.
¿Por qué debemos cumplir con IFRA?
Cumplir los estándares de la International Fragrance Association (IFRA) es importante por varios motivos:
Seguridad del consumidor: IFRA establece estándares para el uso seguro de ingredientes de fragancia en productos de consumo. Cumplirlos ayuda a garantizar que los productos sean seguros para los consumidores y reduce el riesgo de reacciones adversas o problemas de salud.
Cumplimiento normativo: Muchos países cuentan con normativas que regulan el uso de fragancias en productos de consumo. Cumplir los estándares IFRA suele ir en línea con los requisitos legales, lo que ayuda a las empresas a cumplir sus obligaciones y a evitar sanciones o retiradas de producto.
Reputación en el sector: Respetar los estándares IFRA demuestra un compromiso con la calidad, la seguridad y unas prácticas de fabricación responsables. Esto puede mejorar la reputación de las empresas dentro del sector de las fragancias y generar confianza entre los consumidores.
Responsabilidad medioambiental: IFRA también tiene en cuenta el impacto medioambiental de los ingredientes de fragancia. Seguir sus directrices ayuda a minimizar la huella ecológica de la producción y el uso de fragancias, lo que contribuye a la sostenibilidad.
Gestión de riesgos: Al seguir los estándares IFRA, las empresas pueden reducir los riesgos asociados al uso de ingredientes potencialmente nocivos o alergénicos en sus productos. Esto ayuda a proteger tanto a los consumidores como a las empresas frente a posibles responsabilidades legales.
En definitiva, cumplir los estándares IFRA es esencial para garantizar la seguridad, la calidad y la sostenibilidad de los productos perfumados, además de satisfacer los requisitos normativos y mantener la reputación en el sector.
Si no soy miembro de IFRA, ¿tengo que cumplir igualmente?
Aunque no seas miembro de la International Fragrance Association (IFRA), sigue siendo importante cumplir sus estándares si te dedicas a la producción o el uso de fragancias en productos de consumo.
Te explicamos por qué:
Cumplimiento legal: Muchos países cuentan con normativas que regulan el uso de fragancias en productos de consumo. Aunque no seas miembro de IFRA, estas normativas pueden exigir
el cumplimiento de los estándares IFRA o de directrices similares para garantizar la seguridad de los productos y proteger a los consumidores.
Seguridad del consumidor: Seas miembro o no, garantizar la seguridad de tus productos y el bienestar de los consumidores debe ser una prioridad. Los estándares IFRA se basan en la investigación científica y en la experiencia del sector para minimizar el riesgo de reacciones adversas y problemas de salud asociados a los ingredientes de fragancia.
Estándares del sector: Los estándares IFRA están ampliamente reconocidos en el sector de las fragancias como buenas prácticas en materia de seguridad de ingredientes y formulación de productos. Aunque no seas miembro, respetarlos te ayudará a mantener la coherencia y la calidad de tus productos, algo clave para ganarte la confianza de los consumidores y reforzar la reputación de tu marca.
Gestión de riesgos: No cumplir los estándares del sector, incluidos los de IFRA, puede suponer riesgos para tu negocio, como responsabilidades legales, daños a la reputación y pérdida de confianza de los consumidores. Si sigues estándares reconocidos, podrás reducir estos riesgos y demostrar tu compromiso con la seguridad y la calidad de tus productos.
¿Por qué el certificado IFRA indica que puedo usar mi fragancia en un determinado porcentaje en mi producto, pero según la normativa CLP es demasiado peligrosa y, por tanto, no se puede usar?
La discrepancia entre el porcentaje de uso permitido que indica el certificado IFRA y las restricciones que establece la normativa CLP en cuanto a su nivel de peligrosidad puede deberse a varios factores:
Enfoques y criterios distintos: IFRA se centra principalmente en evaluar la seguridad de las fragancias en el contexto de su uso previsto en productos de consumo, y fija niveles de uso permitidos basándose en la investigación científica y la experiencia del sector. En cambio, la normativa CLP se ocupa de clasificar las sustancias químicas según sus peligros y riesgos asociados, independientemente de su aplicación prevista. Por eso, aunque IFRA considere segura una fragancia a una determinada concentración para uso del consumidor, el CLP puede clasificar algunos de sus componentes como sustancias peligrosas por sus propiedades intrínsecas.
Marcos regulatorios diferentes: IFRA opera dentro del sector de las fragancias y establece estándares adaptados a sus necesidades, a menudo basados en la autorregulación y el consenso del sector.
El CLP, en cambio, es un marco normativo obligatorio de la Unión Europea (UE) para la clasificación, el etiquetado y el envasado de sustancias químicas, incluidas las fragancias. Estos marcos pueden emplear metodologías, umbrales o criterios distintos para evaluar los niveles de peligrosidad, lo que da lugar a discrepancias en sus evaluaciones de la seguridad de las fragancias.
Cuestiones relativas a ingredientes concretos: La diferencia puede deberse a determinados componentes de la fragancia que están sujetos a regulaciones o restricciones distintas según IFRA y el CLP. Mientras que IFRA puede determinar el uso seguro de ingredientes concretos dentro de la formulación de una fragancia, el CLP puede clasificar esos mismos ingredientes como peligrosos según otros criterios, como su potencial de sensibilización cutánea o su impacto medioambiental.
Actualizaciones y revisiones: Los marcos regulatorios como IFRA y el CLP se revisan periódicamente para incorporar nuevas evidencias científicas, novedades del sector y nuevos requisitos normativos. Por ello, pueden surgir discrepancias cuando uno de los marcos actualiza sus estándares con más frecuencia o cuando la armonización de la normativa entre jurisdicciones se retrasa.
En resumen, la falta de coincidencia entre el porcentaje de uso permitido por IFRA y la clasificación de peligrosidad del CLP se debe a diferencias de enfoque y de marco regulatorio, a consideraciones específicas de cada ingrediente y a las actualizaciones normativas a lo largo del tiempo. Es fundamental que las empresas sepan gestionar y conciliar estas diferencias para garantizar tanto el cumplimiento de los requisitos normativos como la seguridad de sus productos. Si los límites del certificado IFRA para tu producto son muy bajos (por ejemplo, un límite del 5 % en un difusor de varillas), lo más probable es que apenas huela. Solo ofrecemos FDS para mikados cuyos límites superen el 10 %. Si los límites IFRA son adecuados pero el CLP lo clasifica como peligroso, no podrás usarlo en tu producto. No ofrecemos ayuda para elaborar FDS ni etiquetas CLP para velas, mikados o ambientadores en spray considerados demasiado peligrosos.


