Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: entrevista con Zoe
Según la ONU: «Las mujeres y las niñas representan la mitad de la población mundial y, por tanto, también la mitad de su potencial».
El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que reconoce su papel y su contribución en este ámbito. En Candle Shack queríamos sumarnos a este movimiento que celebra a las mujeres en la ciencia. Por eso, hemos entrevistado a Zoe, nuestra responsable de laboratorio, para conocerla mejor y saber más sobre su experiencia en este campo. Zoe lleva tres años y medio en Candle Shack y ha hecho un trabajo excepcional. Veamos qué nos cuenta.
¿Te consideras una mujer científica?
Cuando piensas en mujeres científicas, quizá te vengan a la mente el trabajo pionero de Marie Curie sobre la radiactividad o la investigación de Rosalind Franklin que contribuyó al descubrimiento del ADN. Sin embargo, no toda la ciencia tiene que ser mediática y revolucionaria. Mi aportación a la ciencia no cambiará vidas como lo hizo el trabajo de Marie o de Rosalind, pero me gusta pensar que mi trabajo ayuda a los clientes de Candle Shack con sus aficiones y sus negocios.
¿Cuándo empezó tu interés por la ciencia?
Mi interés por las materias STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) empezó cuando hice un curso de ingeniería en el Falkirk College. Allí aprendí electrónica, soldadura y las propiedades de distintos metales. Cuando entré en Candle Shack, era una empresa pequeña y enseguida me involucré en casi todas las áreas del negocio. Pronto me di cuenta de que la fabricación de velas es una ciencia. Por ejemplo, la temperatura a la que se mezcla el aceite aromático con la cera líquida es fundamental, y cada tipo de cera requiere técnicas de vertido distintas. Después me incorporé al equipo de I+D como técnica, y allí descubrí que elegir la mecha correcta es esencial si quieres crear una vela bonita que arda de forma limpia.
¿Cuáles son tus principales responsabilidades en Candle Shack?
En menos de un año había aprendido muchísimo y me ascendieron a responsable de laboratorio. Mi trabajo consiste en desarrollar nuevas mezclas de cera y crear velas preciosas para nuestros clientes de fabricación por encargo. Aunque no estudié química de forma reglada en la universidad, ahora sé que hay distintos caminos para dedicarse a la ciencia, y en el laboratorio de I+D de Candle Shack cada día se aprende algo nuevo.
¿Qué has aprendido durante tu tiempo aquí?
He aprendido lo compleja que es la química de la cera para velas y de los aceites aromáticos. Por ejemplo, la estructura química de la cera vegetal está formada por ésteres de triglicéridos, mientras que la cera mineral se compone de hidrocarburos de cadena larga. Esto significa que la cera vegetal se puede fundir en el microondas, pero la cera mineral no. Es algo importante a la hora de elegir la cera para un kit de iniciación para hacer velas.
¿Qué les dirías a otras mujeres y niñas que quieren dedicarse a la ciencia?
En el departamento de I+D de Candle Shack no nos vemos como mujeres u hombres: somos científicos, somos técnicos, somos un equipo que aprende y descubre cosas juntos. Nuestra pequeña aportación a la ciencia de la elaboración de velas puede marcar una gran diferencia para nuestros clientes.
Como nos ha contado Zoe, ¡la ciencia no es solo cosa de chicos! Las mujeres han logrado grandes avances en el sector y lo siguen haciendo cada día. Las STEM son para todo el mundo y pueden abrirte la puerta a oportunidades apasionantes que quizá ni te habías planteado.