The White Candle Company

Jo Kendrick fundó The White Candle Company a finales de 2013, tras asistir a un taller de elaboración de velas ese verano. Seis años después, Jo imparte sus propios talleres de elaboración de velas, y lleva 3 años haciéndolo con éxito. Aquí nos cuenta su trayectoria.

¿Qué te inspiró a empezar a hacer velas?

Me habían regalado una vela grande preciosa por nuestro aniversario (que se consumió demasiado rápido) y tenía muchas ganas de encontrar la manera de rellenarla. Por casualidad, había una oferta especial para un taller con el creador de velas del príncipe Carlos en Londres, así que me apunté ¡y me enamoré al instante de la elaboración de velas! Por desgracia, el curso no fue exactamente lo que esperaba, ya que se centraba sobre todo en la parafina y las velas moldeadas, pero me abrió mucho los ojos, y James, quien me enseñó, ha sido y sigue siendo una gran ayuda cuando las cosas salen mal… ¡algo que, 6 años después, todavía pasa a menudo!

¿Te has enfrentado a muchos retos a lo largo de los años? ¿Cómo los superaste?

Cada año parece que me enfrento a retos nuevos, y 2019 ha sido uno de los más duros... ¡aunque el año en que entró en vigor el CLP también está en lo alto de la lista! A medida que crece cualquier negocio, el espacio se convierte en un problema enorme; sigue siendo mi némesis incluso hoy. Es muy fácil lanzarse de cabeza y ofrecer cada vez más productos, y sin duda es un error que he cometido. Con más productos, se necesitan más suministros. Con más suministros, hace falta más almacenamiento... ¡y así sucesivamente! Empecé en la mesa de mi cocina, me trasladé a un garaje reformado y después a mi taller actual, que además tiene una tienda anexa y un salón de té en la planta de abajo... pero aun así, guardo el stock en otro sitio y me frustra seguir dedicando tanto tiempo a ir y venir, sobre todo cuando intento prepararlo todo para un mercadillo. Me encantaría encontrar un local lo bastante grande para tenerlo todo bajo el mismo techo.

Esta época del año me resulta especialmente complicada, porque hay que invertir muchísimo dinero en los suministros de Navidad. Por mi forma de vender, en realidad obtengo el 70 % de mis ingresos anuales en noviembre y diciembre, ¡así que necesito mucho stock! Siempre he sido bastante organizada y normalmente empiezo a fabricar el stock navideño a partir de abril. Este año, por circunstancias personales y dos costillas rotas, parece que voy más retrasada que nunca. Normalmente a estas alturas ya he hecho al menos 2000 velas y este año, mientras escribo esto, ¡solo he conseguido hacer 48! ¡Me queda mucho camino por delante! La liquidez siempre es un problema. Es la época del año en la que necesito estar fabricando, pero tengo que seguir yendo a mercadillos para que siga entrando dinero; en momentos así me encantaría tener un clon.

Creo que es importante no olvidar nunca lo que te propusiste hacer en un principio. Nunca quise convertirme en una gran empresa ni me interesaba contratar personal, pero cuantos más productos ofrecía (¡la culpa es de Candle Shack, porque su catálogo no para de crecer!), más me daba cuenta de que necesitaba ayuda. Ahora tengo la suerte de contar con alguien que hace todas mis latas, que son el pilar de mi negocio, y así yo puedo dedicarme a impartir mis talleres y a crear los productos más emocionantes o de gama alta. Dicho esto, no tengo ningún interés en crecer más de lo que ya he crecido; de hecho, con la nueva legislación que está por llegar, puede que empiece a recortarlo todo y me centre únicamente en mi nueva gama Natural, una mezcla de cera de abeja/soja y aceites esenciales. El tiempo lo dirá, pero sinceramente no creo que pueda afrontar todo el papeleo para la cantidad de productos que ofrezco actualmente.

Tienes una imagen fantástica y coherente en todos tus productos. ¿Siempre tuviste claro cómo sería tu marca o ha ido evolucionando con el tiempo?

Mi imagen de marca es de lo que más orgullosa me siento. Probablemente sea mi mayor activo, ya que antes trabajaba en marketing para una constructora de viviendas. Lo mío siempre ha sido hacer que las cosas se vean «bonitas». Elegí el color en un principio porque combinaba con la decoración de mi casa, y mi razonamiento era que, si no vendía nada y me quedaba con un montón de stock, ¡al menos no desentonaría en mi casa! Bromas aparte, es lo que la gente siempre comenta y recuerda, así que está claro que no lo hice nada mal.

Veo que vas con regularidad a mercadillos y ferias durante todo el año. ¿Es el canal de venta que mejor te funciona? ¿Por qué crees que es así?

Los mercadillos son lo que más me gusta hacer. Si tuviera que elegir una sola cosa que me encanta, sería eso. El ambiente y el compañerismo que se viven en un mercado de productores o en una feria de artesanía no tienen comparación. Me parece un lugar de trabajo muy inspirador. Soy una gran defensora del comercio de barrio y haré todo lo que pueda para apoyarlo. Suffolk es un condado con muchísimo talento, lleno de artesanos, y lo de «comprar local y en pequeños comercios» cuenta con mucho apoyo. Además, pienso que yo soy la cara de mi negocio y quiero que la gente conozca esa cara. No hay nada que me guste más que charlar con desconocidos, explicarles mi gama de productos y, en general, crear un vínculo con mis clientes. Sé que el mundo está cambiando y que probablemente debería vender online, pero va totalmente en contra de mi forma de ser. Una vela hay que olerla; la venta online puede funcionar para clientes que repiten y, por supuesto, siempre enviaré productos por correo cuando me los pidan, pero jamás de los jamases me pasaré al 100 % a ese modelo.

Llevar tu propio negocio puede resultar estresante a veces. ¿Qué hace que merezca la pena?

Este último año ha sido muy estresante, pero creo que, una vez que has trabajado por tu cuenta, es muy difícil volver a recibir órdenes, y las ventajas superan con creces a los inconvenientes. Puedo hacer velas a cualquier hora del día o de la noche. Si hace sol y estoy estresada, puedo escaparme a la playa: no tengo que rellenar ninguna solicitud de vacaciones, ni pasar por mil trámites, ni pelearme por ese día libre. Si necesito ir a mi taller a hacer velas a las 10 de la noche, puedo hacerlo. Y luego están esos momentos en los que has montado tu puesto en una feria de artesanía, te alejas un poco para contemplarlo, con los productos que TÚ has creado, y sientes ese orgullo y esa satisfacción tan bonitos. Cuando lo estás pasando mal, creo que a veces hay que hacer eso. Empezar algo desde cero y llegar hasta donde estás, sea cual sea el tamaño de tu negocio... simplemente ver tus propias creaciones es fantástico, y creo que a veces tenemos que darnos una palmadita en la espalda.

Por último, ¿puedes contarnos un poco sobre los cursos de elaboración de velas que ofreces?

Empecé a impartir talleres de elaboración de velas cuando me mudé de Essex a Suffolk hace unos 3 años. Al principio era una forma de conocer gente, ya que no conocía a nadie. De hecho, si te fijas en los datos demográficos, los asistentes de Suffolk son más bien escasos. He recibido a gente de todas partes y, según el último recuento, ¡más de 400 personas han pasado por mis puertas! Algunas vienen desde lugares tan lejanos como París, Luxemburgo y los Países Bajos. He hecho muy buenas amistades por el camino (la mayoría forman ahora parte de la Candle Shack Community) y he pasado de ofrecer un taller al mes a impartir al menos dos o tres a la semana.

El curso original se centraba en la elaboración de velas como hobby, pero cada vez conozco a más gente que quiere montar su propio pequeño negocio artesanal, así que poco a poco lo he ido adaptando. El taller explora distintos tipos de cera, porque creo que es importante que la gente conozca la enorme variedad que existe. La cera de soja me resulta un poco frustrante, ya que tarda muchísimo en solidificarse y es muy caprichosa según el tiempo que haga y la temperatura interior (mi taller está en un edificio del siglo XV: ¡no es precisamente fácil mantener una temperatura ambiente estable!)

Supongo que iniciar a la gente en una carrera en la elaboración de velas es un arma de doble filo. Hay quien puede pensar que estoy saturando el sector, pero creo firmemente que hay sitio para todos. Lo importante es que lo hagan bien, cumpliendo la legislación correspondiente y con unos conocimientos iniciales sobre los que seguir construyendo, igual que hemos aprendido la mayoría. Ha sido genial conocer a tantas personas diversas e interesantes, y sigo en contacto con casi todas. Además del grupo de Facebook de C/Shack, es estupendo poder coger el teléfono y quedar para tomar un café con alguien que entiende las frustraciones con las que nos topamos a menudo.

Para saber más sobre The White Candle Company, visita www.thewhitecandlecompany.co.uk

También puedes encontrar a The White Candle Company en: Facebook e Instagram.

Si quieres aparecer en nuestra serie de casos de éxito de clientes, escríbenos a marketing@candle-shack.co.uk

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