Respondemos a tus preguntas.
¿Qué es el efecto puente?
Cuando una mecha no se autorrecorta lo suficiente mientras arde la vela, la parte sobrante puede curvarse hasta que su extremo toca el charco de cera fundida. A esta situación se le llama efecto puente, ya que la mecha curvada recuerda vagamente a un puente.
¿Qué consecuencias tiene el efecto puente?
A veces, una mecha con efecto puente puede curvarse tanto hacia el charco de cera que queda sumergida en la cera líquida y se apaga sola. Sin embargo, en ocasiones el efecto puente puede suponer un peligro. El efecto puente por sí solo no hará que una vela suspenda una prueba de seguridad contra incendios, pero si la mecha forma un puente y se mantiene por encima del charco de cera, la llama puede crecer y la cera puede consumirse más rápido. En casos extremos, la altura de la llama podría superar los 75mm y la vela no cumpliría la normativa de seguridad. Una llama más grande también podría calentar tanto el recipiente que llegue a agrietarse, además de generar más hollín.
¿Por qué se produce el efecto puente?
El efecto puente se produce cuando el tratamiento químico de la mecha no es compatible con la combinación de cera y fragancia elegida. Los tratamientos químicos de las mechas sirven para favorecer la combustión y permitir que se autorrecorten, así que si utilizas una mecha incompatible, puede que no se autorrecorte y empiece a formar un puente.
Cómo evitar el efecto puente
Qué hacer cuando una vela presenta efecto puente:
Si estás buscando la mecha ideal para tu vela y notas que forma un puente, prueba con distintas mechas como se describe más arriba. Si estás encendiendo una vela y la mecha no se autorrecorta, te recomendamos recortarla manualmente cada pocas horas para evitar que se forme un puente completo o una llama excesivamente grande.