Clientes destacados: Cotswold Candle Co.
¿Qué te animó a probar suerte con la elaboración de velas?
Me había mudado de Londres a los Cotswolds, había dejado mi trabajo en el mundo corporativo, cuidaba de dos niños pequeños y estaba embarazada del tercero. Pero quería algo más en lo que centrarme. Leí un artículo en una revista sobre una mujer que también se había ido de Londres y había probado suerte haciendo velas. ¡Y ahí lo tuve claro! Siempre me han encantado las velas, así que decidí intentar hacer las mías. Probé MUCHÍSIMAS ceras, mechas y fragancias distintas y, tras dos años de pruebas intensas (¡y el nacimiento de un hijo!), por fin tuve una vela de la que me sentía lo bastante orgullosa como para venderla. Fui a un mercadillo navideño y se vendieron como churros. ¡Así nació Cotswold Candle Co!
Hablas del poder de la fragancia para evocar recuerdos y crear experiencias. ¿Cómo eliges las fragancias de tu gama? ¿Sueles lanzar aromas nuevos?
Sin duda, la fragancia te transporta a ciertos momentos de tu pasado. El olfato desempeña un papel enorme en nuestros recuerdos. He elegido aromas que significan algo para mí. Lily of the Valley me recuerda muchísimo a mi difunta abuela. Bluebell me lleva a los bosques donde crecí. Cinnamon, Orange & Clove es pura Navidad. Ahora mismo tengo 26 fragancias y cada año lanzo una fragancia de edición limitada. En algún momento incorporaré fragancias nuevas, pero 26 repartidas entre velas aromáticas, mikados y ambientadores en spray ya son suficientes para mantenerme ocupada.

Tu imagen de marca transmite una sensación muy acogedora, sobre todo por el uso de mechas de madera. ¿Influyó el aspecto de tus velas en la decisión de optar por mechas de madera, o fue todo cuestión de rendimiento?
Me encantan las mechas de madera: me gusta su aspecto y cómo crepitan, porque añaden una tercera dimensión a la vela, el sonido, más allá de su aspecto y su aroma. También creo que la mecha de madera le da un toque rústico a la vela y, cuando empecé a usarlas, no había mucha gente que lo hiciera, así que eran algo diferente. ¡Hace poco también he incorporado una gama con mechas de algodón!
¿Hay alguna historia detrás de tu logotipo?
El logotipo nació cuando tuve que rediseñar el anterior, después de que un competidor se estableciera con el mismo nombre y yo no pudiera registrar mi antiguo logotipo como marca. La niña de mi logotipo es una figura nostálgica que nos transporta al pasado. Incluso podría ser yo de pequeña, cuando la fragancia de mis velas me lleva atrás en el tiempo. Le tengo mucho cariño y el nuevo diseño del logotipo ha dado, sin duda, un impulso a mi negocio. He recibido muchísimos comentarios estupendos.

Has crecido tanto en los últimos años que ya tienes tu primera empleada. ¿Te costó tomar la decisión de contratar ayuda? ¿Qué tal la experiencia hasta ahora?
¡No me costó nada! ¡Era una necesidad! Con tres hijos en dos colegios distintos y con la temporada navideña del mundo de las velas desbordándose, no tuve más remedio que contratar a alguien para poder atender la demanda. Emily se unió a mí hace un año, pero antes había cuidado de mis hijos, así que la conozco bien. Es una auténtica crack y trabajamos muy bien juntas.
¿Tienes algún consejo para quienes quieran crear su propio negocio de velas?
Prepárate para invertir mucho tiempo y dinero al principio: no ocurre de la noche a la mañana. Ten paciencia, persevera y, al final, dará sus frutos. Me voy a la cama soñando con velas, me despierto con ganas de llegar a mi taller y no paro de tener ideas nuevas. Me encanta mi pequeño negocio y estoy muy orgullosa de lo que he conseguido.
Para saber más sobre Cotswold Candle Co, visita: www.cotswoldcandle.co
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