Elaboración de velas: cómo comprobar su seguridad

Además de los requisitos CLP y de etiquetado que tratamos en otras entradas del blog, hay otras obligaciones que debes conocer.

En el Reino Unido, las velas deben cumplir el Reglamento General de Seguridad de los Productos (GPSR) y, en la UE, el Reglamento (UE) 2023/988 relativo a la seguridad general de los productos (RSGP). Ambas normativas exigen que todos los productos de consumo, incluidas las velas, sean seguros en condiciones de uso normales o razonablemente previsibles. Los fabricantes deben facilitar la información de seguridad y las advertencias pertinentes para evitar posibles riesgos.

La mejor forma de demostrar que tu vela es segura es someterla a pruebas y registrar sus resultados.


En esta entrada del blog te explicamos cómo comprobar la seguridad contra incendios de tus velas siguiendo los principios de la norma EN15493, la norma europea específica para la seguridad contra incendios de las velas.


Aunque realizar pruebas conforme a la norma EN15493 no es obligatorio por ley, contar con pruebas realizadas según parámetros reconocidos ayuda mucho a demostrar que tus velas son seguras para la venta según el GPSR británico y el RSGP europeo.

Condiciones de las pruebas

Antes de probar tus velas, asegúrate de preparar bien el espacio de pruebas. Primero, reúne las velas y recorta las mechas a 5-10 mm de la superficie de la vela. Te recomendamos probar 3 velas por lote para hacerte una buena idea del rendimiento medio de tus productos.

Después, comprueba que la sala donde vayas a realizar las pruebas esté a unos 20 °C. Para evitar corrientes de aire, cierra puertas y ventanas. Así mantendrás estable la temperatura de la sala y evitarás que se alteren los resultados.

Para dejar constancia de tus pruebas y resultados, usa una cámara para hacer fotos o vídeos de cada prueba y anota los resultados en un documento. Te será muy útil si alguna vez te piden que demuestres que has comprobado la seguridad de tus velas.

Prueba 1: estabilidad

Esta primera prueba es fundamental para las velas de pilar, ya que sirve para garantizar que las velas no sean inestables y que no corran el riesgo de volcar de forma inesperada. Para realizarla, solo tienes que colocar la vela sobre una superficie con una inclinación de 10°.

Para crear la pendiente de 10 grados, parte de una superficie plana, como una mesa o una encimera, y usa una pila de libros (o cualquier objeto de forma similar) para inclinarla. La altura de la pila debe ser aproximadamente 1/6 de la longitud de la superficie que vas a inclinar. Por ejemplo, si la superficie mide 36 pulgadas de largo, la pila debería tener unas 6 pulgadas de alto.

Si la vela se mantiene en pie por sí sola, se considera estable. Si se vuelca, se considerará inestable y, por tanto, no segura. Repite la prueba girando la vela para comprobar todas sus orientaciones.

Prueba 2: ignición secundaria

Se produce una ignición secundaria cuando aparece una llama (o varias) en cualquier lugar distinto de la mecha o las mechas. Para realizar esta prueba, quema la vela hasta el final en ciclos de 4 horas. Si no se produce ninguna ignición secundaria, o si dura menos de 10 s, la vela se considerará segura en este aspecto.

Prueba 3: altura de la llama

Para esta prueba, enciende la vela y, pasados 5 minutos, mide la altura de la llama. Una altura de llama segura es de 75 mm para velas en recipiente y velas de pilar, y de 30 mm para velas de té. Después, vuelve a medirla 5 minutos antes de apagarla. Si en algún momento mientras arde la vela parece que la llama se acerca al límite máximo, mídela de nuevo y anota el resultado.

Prueba 4: comportamiento tras el apagado

Esta prueba tiene dos partes. Primero, sopla la vela y comprueba que no vuelve a encenderse sola. Si lo hace, tu vela no es segura.

Después, observa la mecha (o las mechas) justo después de soplar. Para que la vela sea segura, la mecha no debe echar humo ni quedarse incandescente durante más de 30 s tras apagarla.

Prueba 5: recipiente

Esta última prueba es solo para velas en recipiente. Enciende la vela y déjala arder durante 4 horas mientras vigilas el recipiente. Si se agrieta o se rompe durante ese tiempo, tu vela se considerará no segura.

Ya lo tienes todo listo para vender o regalar tus velas. Con estas 5 sencillas pruebas, tendrás la tranquilidad de que tus productos serán bonitos y seguros para sus futuros dueños. Así que adelante: comparte tus obras maestras con el mundo.

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